Cartas de los muertos
Le traemos una historia de la zona que la mayoría no conoce, pero en realidad es porque durante mucho tiempo tantos los lugareños como hoteles intentan ocultar estos datos con la intención de no afectar el turismo de la zona, conoce la historia y decide si decides visitar una de las zonas con más actividad paranormal del país.Basado en una historia real... según los locales.
Hace unos 40 años, una familia de
San José fue de paseo a San Gerardo de Dota, un valle hermoso envuelto en
neblina y rodeado de robles antiguos, donde el río Savegre corre frío y limpio.
Era una tarde nublada de julio, y la familia acampaba cerca del río.
La hija menor, una niña de 6 años llamada Lucía, jugaba cerca del borde del bosque. La mamá volteó por un segundo, y cuando volvió a mirar… Lucía había desaparecido. Buscaron por horas. Gritaron su nombre hasta que les dolió la garganta. Jamás la encontraron.
Durante días, guardaparques, vecinos y voluntarios recorrieron el bosque, pero no había ni huellas, ni ropa, ni nada. Solo, en una roca cerca del río, encontraron un osito de felpa empapado… y una pequeña huella de mano en el musgo. Después de una semana, dieron por hecho lo peor.
La familia regresó a San José destrozada.
Pero aquí es donde se pone extraño.
En los años siguientes, varios excursionistas y lugareños empezaron a ver cosas. Algunos decían haber visto a una niñita entre los árboles, descalza, con un vestido blanco manchado de tierra y hojas. Nunca hablaba. Solo miraba, con una expresión tan triste que te dejaba frío.
Una pareja que se perdió en 1998 aseguró haber seguido a una niña pensando que era parte de un grupo de turistas. Pero cuando trataron de alcanzarla, ella desapareció justo detrás de un árbol enorme cubierto de musgo. Lo más aterrador: cuando lograron salir del bosque, ambos tenían una huella pequeña de mano marcada en la parte trasera de sus mochilas, como si alguien los hubiera empujado suavemente para sacarlos del bosque.
Los lugareños la llaman "la
niña de los musgos". Algunos creen que su espíritu quedó atrapado,
buscando el camino de regreso. Dicen que aparece cuando alguien está por
perderse, y que su mirada te sigue incluso después de irte.
Y si alguna vez acampas cerca del
río Savegre, y escuchas pasos suaves alrededor de la tienda, no salgas, pues dicen
que si la miras a los ojos, te empieza a seguir… en sueños.
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